TODA LA TIERRA ES NUESTRA
Te acueras de cuando los dos decíamos convencidos que la tierra era nuestra? La ilusión de volvernos a ver desbordó nuestras expectativas, todo a nuestro alrededor florecía, aun en invierno con el intenso frio las rosas se abrían a nuestro paso. En ocsiones dejaba de un lado el trabajo para esperar que vinieras o yo fuera a ti con el fin de amarnos de manera improvisada, ¡que fantásticas experiencias tuvimos en aquel tiempo! nosotros con el tiempo, labramos nuestra pequeña parcela de amor, la sembramos de cariño, del deseo de estar juntos, inseparables.
A pesar de tus negaciones, siempre permaneceré pegado a ti, puede que me haya equivocado al escoger un camino, puede que eso nos aleje, pero todavía conservo la esperanza de estar cerca de ti, de amarte de nuevo a viva voz, de apretarte contra mi pecho y después de sentir los latidos de tu corazón dentro de mí, decirte que te amo, mostrate que es cierto, que no es una mentira ni palabras vacías que se las lleva el viento.
Nuestra tierra todavía es virgen, bien cuidada, sin piedras que impidan que las semillas germinen, que produzcan nuevos frutos. Somos todavía muy jóvenes para dar nada por sentado, ni tampoco para esperar que nuestros planes fracasen, todo puede suceder, todo puede renovarse, vivir de nuevo por el impulso conjunto que podamos darle a esta tierra nuestra por derecho propio. Estoy mirando una fotografía de mi padre en brazos de su hermana mayor cuando solo tenía un año de edad, me parece mentira que hace ya unos años que no esté entre nosotros, aunque he de decirte que para mí sigue vivo.
¡Aprendí tanto de él, soy lo que soy gracias a él y a mi madre, incansable trabajadora, esposa ejemplar! Ellos dejaron plantada esa semilla que todavía está viva, que florece de forma continua, nosotros, los hijos que son el resultado de nuestra labor, ¿cómo puede alguien dudar que la tierra es nuestra? ¡Todo cuanto nos rodea nos pertenece, el sol de la mañana, la luna de la noche que alumbra el cariño que siento por ti. Echo la vista atrás y veo en el camino andado, semillas que con el tiempo seguro que germinarán, esperan el rocío de la mañana unas, otras la lluvia que les de fuerza para abrirse paso entre las piedras.
No todas podrán sobrevivir a las inclemencias del tiempo, aun así las que puedan abrirse paso, nacerán, crecerán y nos darán la alegría que esperamos, están plantadas en nuestra tierra son fuertes y de buena clase. Mi amor bien dirigido y el influjo de tu presencia les darán suficientes motivos para seguir su camino. Dame la mano y corre junto a mí por estos, nuestros campos fértiles, por las crestas de las montañas, por la orilla de los mares, los valles llenos de pastizales para dar vida a los animales que necesitan de ese alimento todo nos pertenece, es nuestro, nadie puede arrebatarnos la ilusión de ser nuevos cada día.
Esta tierra nuestra nadie nos la puede disputar, tenemos las escrituras escritas con amor y profundas raices que atestiguan que somos sus propietarios, nadie puede poner en duda esta cuestión indiscutible. Asi pues no lo dudemos más, vayamos a por lo nuestro sin temor, conquistemos nuestra plaza por la fuerza si es necesario, los dos de la mano, vayamos a reclamar lo que es nuestro, que nadie impida contarnos cuentos que no vienen al caso. El pasado, pasado está, que las dudas no nos asalten y siembren dudas en lo que nos queda por hacer, todavía queda mucha siembra que debe ser completada, mucho terreno por recorrer, mucha vida que producir, con tan solo tu presencia las flores saldrán de nuevo de sus capullos, de la envoltura que las protege de la fria noche.
Es por eso que te pido que me des la mano, yo te llevo alos lugares donde tú tienes que elaborar la fórmula para hacer revivir lo que esté en peligro de languidecer esperando que llegues, ven vamos juntos a recorrer la tierra, es toda nuestra.
-----------------------------
No hay comentarios:
Publicar un comentario